domingo, 29 de mayo de 2016

INFORME TÉCNICO VETERINARIO

CONCLUSIONES

El reconocimiento empírico de que los animales pueden experimentar sensaciones de dolor, angustia y sufrimiento implica definir como moralmente injustificable cualquier daño intencionado que se les provoque.
En el caso de los espectáculos con vaquillas y vacas, el padecimiento -tanto psíquico como físico- de los animales es una realidad constatable, agravado por el hecho de que los individuos que se utilizan en estos festejos suelen ser animales jóvenes básicamente indefensos. Aunque en este tipo de actividades no se les provocan heridas, podemos decir que, a pesar de ello, los daños musculares, el sufrimiento respiratorio y el estrés son muy similares a los que sufren los animales en una lidia clásica.
Además, durante este tipo de espectáculos, suelen producirse cobardes burlas y vejaciones hacia los animales, todo ello ante la presencia de menores. La inmediata y nefasta consecuencia de todo esto es la destrucción de la empatía de estos niños, que incorporan a su personalidad unos valores totalmente aberrantes que perdurarán en el futuro por normalización en sus conciencias del maltrato animal.
El toreo de vacas y vaquillas, y la suelta en el entorno urbano, sin duda alguna, constituyen otra más de las múltiples  manifestaciones de maltrato animal en nuestro país. Por tanto, este tipo de  espectáculos debería dejar de estar permitido en toda localidad que se precie de brindar respeto, protección y trato digno a los animales.
Puedes leer el artículo completo y las fuentes en:

martes, 24 de mayo de 2016

HEMINGWAY Vs DISNEY

En 1927, Hemingway publicó Fiesta, y con ella inició una serie de novelas-reportaje relacionadas con su fascinación por el mundo de los toros. A ella siguió Muerte en la tarde (1932) que es, además de una descripción técnica y minuciosa de una corrida vista desde los ojos de un profano, un ensayo profundo y sin concesiones sobre el arte del riesgo y la estrecha relación entre vida y crueldad con el que Hemingway regresa, una vez más, al tema que cohesiona su obra: el sentimiento trágico de la vida y el instinto de autodestrucción.

Hemingway (siempre que los taurinos lo citan para justificarse, tengo la impresión de que nunca lo han leído), viene a España por primera vez en la primavera de 1923 para ver una corrida de toros ( del total de 16 a las que asiste en toda su vida). De aquel espectáculo redacta una crónica que será publicada ese mismo año en el semanario Toronto Star. En dicha crónica, inéditapara los lectores en castellano hasta su tradución, junto con otras, en 1996 por Tamascinco, "La guerra, los toros, Cuba y mi mujer, los reportajes inéditos de España", Hemingway adelanta uno de sus juicios sobre la fiesta que seguirá manteniendo el resto de su vida, incluso con más dureza si cabe;
"Es una supervivencia de la época del Circo romano, pero es necesario explicar una cuestión: la tauromaquia no es un deporte, nunca lo fue, sino una tragedia: la gran tragedia de la muerte del toro que se representa en tres actos".



El cuento, de título original The story of Ferdinand, fue escrito por el autor norteamericano de literatura infantil Munro Leaf en 1936. Leaf, que nació en 1905, estudió  en las universidades de Maryland y Harvard y trabajó como escritor bajo el seudónimo de John Calvert. Ilustrado en blanco y negro en la edición original por su amigo Robert Lawson, texto y dibujos establecen una eficaz relación sinérgica donde lenguaje verbal y no verbal se complementan mutuamente.
Cabe preguntarse por qué el autor, siendo americano, eligió España para dar una lección de pacifismo y respeto al diferente. ¿Cuál era la intención del libro? La elección como hilo conductor de la con­trovertida fiesta taurina (una tradición secular sangrienta) realza el simbolismo que se desprende de la actitud no violenta de su personaje principal. Desde un enfoque didáctico y mora­lizante, la historia de Munro ofrece un modelo de comportamiento ante  situaciones violentas, como fueron los conflictos bélicos de las grandes guerras mundia­les o la guerra civil española.
No hay que olvidar, por lo tanto, el contexto histórico en que fue escrito, que explica la polémica que desencadenó su publicación: en España, en plena guerra, el cuento fue visto con desagrado por los militares golpistas al considerarlo una sátira en contra de la guerra, de hecho el corto animado de Disney se censuró; en la India, en cambio, Gandhi lo conside­raría su libro preferido.

lunes, 23 de mayo de 2016

TAUROMAQUIA...PATOLOGÍAS Y DESVIACIONES

Los aficionados y su patología de ver observar la muerte
De acuerdo a un estudio realizado por Cecilio Paniagua titulado Psicología de la afición taurina, es interesante observar cómo el fenómeno de la tauromaquia puede afectar la psique de sus espectadores. La tauromaquia, de acuerdo a este estudio, cumple la función de desahogo y proyección de pulsiones instintivas reprimidas, especialmente de índole sádico, es decir, el aficionado da por hecho y como parte de espectáculo taurino el dolor, la sangre y la muerte, ya sea del toro, el torero o cualquiera de su cuadrilla e incluso los caballos, que en ocasiones son corneados por el toro.
Desde el punto de vista del Psicoanálisis se desarrolla una lucha interna entre el “Ello", que es parte de los instintos y el “Súper Yo”, que maneja la conciencia. Existe la disyuntiva interna de que incluso el torero sea corneado por el toro en algún momento de la faena, todo un placer culpable. De no ser así no sería comprensible el cuestionamiento y el reclamo que se le hace al torero en la plaza cuando no se “arrima” al toro, que no arriesga lo suficiente su vida en la faena o en su caso que no sabe matar adecuadamente.
Desde el punto de vista semántico también resulta interesante el analizar los nombres o vocativos que se utilizan en la fiesta brava. Términos como “matador”, “picador”, “banderillero”, etc, son factores que influyen en la manera de ver el espectáculo taurino y en los aspectos psicoanalíticos antes mencionados.
En la lucha constante que existe entre la gente que está a favor y en contra de la llamada “fiesta brava”, los argumentos que más se exhiben son aquellos que hablan del sufrimiento animal y las cuestiones culturales que determinan si las corridas de toros son objetos culturales y si merecen, por su trascendencia, ser promovidos o extinguidos por las generaciones futuras.
Sin embargo, existen estudios más allá de los planteamientos citados, que examinan a fondo el fenómeno de la tauromaquia desde una perspectiva a la que pocos ponen atención y que, hay que decirlo, está respaldada en la investigación científica y el Psicoanálisis.

Los toreros, suicidas en potencia
El 13 de noviembre de 2003, se dio a conocer la noticia de que el matador de toros mexicano David Silveti se había suicidado de un balazo en la cabeza, a los 48 años de edad, en su domicilio, ubicado en la ciudad de Salamanca, estado de Guanajuato, México. Aunque no se tenía conocimiento a ciencia cierta de las razones que lo llevaron al suicidio, en las investigaciones se destacó que el torero se encontraba en una seria depresión provocada por haberse retirado de los ruedos.
Por desgracia David Silvetti no era el único de los toreros que habían tomado la decisión de quitarse la vida. Años atrás, en 1962, Juan Belmonte, quien es considerado el padre del toreo moderno falleció a los 70 años exactamente de la misma causa.
¿A qué se deben las tendencias suicidas de los toreros?
De acuerdo a estudios psicológicos todo aquel que arriesga su vida o busca el desafío al peligro tiene tendencias suicidas subconscientes. Desde la lógica que ofrece un equilibrio mental sano una persona sólo arriesga su vida cuando está en un peligro que la podría poner en entredicho, es decir, situaciones límite en las que no hay otra opción.
En el mundo moderno existen otras razones que ya bordean el límite de la salud mental y que a veces entran en la patología. Por dinero, por honor, porque ha sido lavado el cerebro por los que le dominan. Como ejemplo claro están los ejércitos, en los que los soldados son empujados a morir por defender a su país, pues les han inculcado que su vida no vale nada en comparación con la existencia de su patria.

domingo, 22 de mayo de 2016

DESINTERÉS GENERALIZADO

En octubre de 2006, la prestigiosa encuesta Gallup presentó datos que revelaba que más del 72% de la población española no muestra ningún interés por los toros, mucho más que el 54% que declaraba lo mismo en la década de los 80. Estos eventos bárbaros son promovidos para atraer turistas, pero la mayoría de los extranjeros abandonan la plaza de toros antes que haya finalizado la matanza. Según el New York Times, el 90% de los turistas que han asistido a una corrida de toros, no lo hará nuevamente jamás.



En España, la tauromaquia, concepto que incluye corridas, encierros, festejos varios como la vaquilla, escuelas taurinas, etc...es financiada con 564 millones de euros del erario público, sin incluir las ayudas a ganaderos, - según la Fundación Altarriba - lo que supone unos 47 euros anuales por cada familia española.


El número de espectáculos taurinos celebrados en España se ha reducido en un 34,25% en sólo tres años, pasando de 2.622 a 1.724, según datos de la Subdirección General de Estudios y Relaciones Institucionales del Ministerio del Interior.

Parte de este descenso se achaca a la escasez de fondos en las arcas municipales, pero hay otros indicadores ajenos a la crisis económica que demuestran un creciente desinterés de los españoles por la tauromaquia, apunta Marta Esteban, la presidenta de la plataforma La Tortura no es Cultura. Esteban pone como ejemplo el share, el indicador que mide las audiencias en televisión: "Desde 2007, los programas de televisión de toros han perdido 200.000 espectadores en las cadenas autonómicas y 400.000 en las de ámbito nacional".

http://www.publico.es/espana/festejos-taurinos-caen-34-tres.html


LA PLAZA DE TOROS MÁS ANTIGUA DE ESPAÑA

A lo largo y ancho de la geografía española, podemos encontrar un montón de pueblos que se reparten el título de tener la plaza más antigua:  Ronda, Coso de la Misericordia, Campofrío.......después de investigar un poco, me quedo con la de Béjar, Salamanca.

Se dice que la plaza de toros mas antigua de España, es la del Castañar de Béjar, tiene su origen a finales del siglo XV, unos pastores encontraron en el lugar la imagen de la virgen del Castañar, en el lugar se levantó una ermita pero se decidió construir el santuario actual, para lo cual se organizaron corridas de toros para obtener fondos.
Doña Teresa Sarmiento -duquesa regente- al no estar de acuerdo con la idea prohibió terminantemente este tipo de práctica relacionada con los toros y aunque la fiesta igualmente se llevó a cabo en un pequeño coso de forma cuadrangular de madera, finalmente las corridas fueron censuradas durante más de 40 años. 
Del primer festejo del que hay constancia, se realizó en 1667 en la improvisada plaza de madera. Con el pasar de los años, el duque D. Juan Manuel II, concedió el permiso para construir el coso taurino. Según un libro de cuentas de la cofradía de la Virgen del "Castañar" se demuestra que en septiembre de 1711 la actual plaza de toros estaba ya construida, aunque con forma cuadrangular, para la fiesta de la virgen, patrona de Béjar, del día 9. 



EL SIMBOLÍSMO DEL TORO

TORO
Toro es un término que procede del vocablo latino taurus.
Mamífero rumiante bóvido, macho, de unos 150 cm de altura y 250 cm de longitud, cuerpo muy robusto, pelo corto, cabeza gruesa provista de dos cuernos curvos y puntiagudos, hocico ancho, papada en el pecho, y cola larga con un mechón en el extremo; se destina al toreo, y de él se aprovechan su carne y su piel.
Domesticado desde hace cerca de 10.000 años, se crían para la obtención de carne y cuero y como animales de tiro (es decir, para tirar carruajes y máquinas). En algunos países, los toros se utilizan en la tauromaquia, un evento que enfrenta a un hombre con un animal y que termina, por lo general, con el toro asesinado. La actividad se conoce como corrida de toros.
En el lenguaje coloquial:
Hombre muy fuerte y corpulento.
“Este chico es un toro, tiene una fuerza descomunal”.


SIMBOLOGÍA CHAMÁNICA
El toro y la vaca simbolizan el amor a los pastos y la naturaleza.
El compartir a través de la comunidad.
La alegría  y la atención ante el peligro.
La habilidad de resistencia.

ANIMAL DE PODER
El toro es un animal de gran poder, al usarlo dentro de los rituales de sangre y sacrificio, estamos mandando a nuestra parte incosciente un mensaje contrario y negativo que se ve reflejado en la sociedad. Así se invierte todo su poder y consecuentemente una gran parte de individuos no disfrutan de esos grandes poderes; alegría, atención, resistencia, compartir a través de la comunidad, amor a la naturaleza......



Puedes consultar este tema en: https://chamanismocontemporaneo.wordpress.com/2012/06/13/animales-de-poder/